Era un lunes el cual se dejaba ver más hermoso que de costumbre, el clima fresco pero no tanto para llegar a ser frio, las nubes se esforzaban por hacer figuras divertidas para quienes pasearan por ahí (aún sabiendo que nadie se detendría o perdería el camión que los lleva al trabajo o sus deberes por apreciarlas y construir sus figuras) yo sin prisa ni deseos por llegar a mi destino me detuve y pude observar un elefante de trompa muy larga que seguía a un avión, las calles se encontraban limpias y húmedas por el aguacero de la madrugada y se dejaba percibir el olor de humedad y de rosas que lo contrarrestaban y hacían un olor más suave.
Pero para Juan, el de la otra cuadra, es un día típico como cualquier otro, quien como de costumbre sufre de la resaca insensata y terca que le hace pasar por el día anterior en que los tragos de vodka cobran su precio y no lo dejan disfrutar la llegada de aquellos lunes; así que como es de esperarse de nuevo no podrá despertar temprano con deseos de conocer este nuevo día y qué necesidad de hacerlo, no tiene por qué, ya que a sus 29 años su madre aun trata de darle todo lo que ella no tuvo de joven.
Y Juana la hija de la molinera de la casa de al lado quien se despertó desde muy temprano por las nauseas que le ocasiona su embarazo, despierta horrorizada cada mañana por el exceso de peso que sufre por disfrutar aquellas golosinas combinadas con helado, que supuestamente su futuro hijo le exige y mientras ella sigue comiendo su hermana sigue una estricta dieta que cada día se le vuelve más difícil cumplir por las tentaciones a las que termina accediendo por culpa de las golosinas azucaradas que encuentra todos los lunes en la cocina.
Qué decir de doña Concha, quien se pasea por las calles, cada mañana a la misma hora finge ir al mandado pero se fatiga rápidamente, así que es seguro que no avance más de dos cuadras, aunque ahora que lo recuerdo esta vez llegó hasta la casa de Estela con quién se detuvo a platicar de la novela del viernes y como no hacerlo, sí está vez sacaron escenas cada vez más descaradas y sin escrúpulos según lo que pude escuchar, aunque hubiera querido escuchar más, pero me detuve; en parte, para seguir escuchando su queja sobre la juventud de hoy en día pero que inexplicablemente su morbo y recuerdos de su juventud les obliga ver. Pero también me detuve para dejar avanzar a una pareja que se acaba de reconciliar y que en la mañana tuvieron un exhausto contacto en donde sólo uno llego al orgasmo y mientras iba camino a mi destino recordé que era lunes y me pregunté ¿Alguien hará algo especial en lunes?
3 comentarios:
Una excelente visión de "tempranos"
una jornada de manos descalzas que
acomodan al lector en un Poniente
natural, en un viaje a la belleza
auténtica de la escritura, de la
pasión autóctona y descomunal de la
autora, cabría apostar toda mi
poesía a que Lu, es una mujer con
alma de Manet (artística) pues posee matices, prismas y objetivos que ningún otro escritor persigue hoy en día, un lienzo en palabras, una autopista a lo apartado, a la memoria de los caminos. Apuesto, y acierto.
Ánima/Coda
jorgemaseda.blogspot.com
Buena pregunta…. No sé si habrá alguien que haga algo especial en lunes pero seguro que pasan cosas especiales. Simplemente vivir ya es especial. Los lunes son como la bofetada que te da tu madre cuando te portas mal…. Son los que te dicen atenta que la rutina empieza, más obligaciones y más responsabilidades, que estas creciendo!!.Duro día el lunes. Un bessito.
P.D.: gracias por tus palabras en mi casa, seguí tu rastro y llegue a la tuya…Me gusto.
He ido recogiendo las migitas de pan hasta llegar aquí, y con tu permiso, me quedo.
Mil gracias por tus preciosas palabras en mi blog
Te dejo un abrazo enorme de viernes
Marta.
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