miércoles, mayo 11

Paradas sin estación


Al cerrar los ojos veo un mundo lleno de colores un tanto extraños pero deliciosos, con un sabor agrio que acompaña a un pastel con sonido, es ahí donde se me permite construir mis deseos y temores en un espacio pero sin tiempo, de igual forma nunca pueden faltar; lo extraño es que aquella fantasía no se ve tan absurda como la realidad nublada que a veces logro recordar, pareciera que me empeño por adaptarme a lo que no conozco pero sí me conoce a mí, en ocasiones es insensible y que sin avisar me regresa por ese vagón de vuelta a la absurda realidad.

Y es aquí mi parada, en donde las mañanas marcan la hora de comenzar y solo son largas sí tomas una buena taza de café, en esta realidad todo el lugar esta lleno de sabores con colores y el día da un esquisito concierto con sonidos aun sin ensayar, el día no se queda atras pues hace un espectaculo mostrando las tardes con un amarillo tenue y a partir de las seis pintan con un tono cian.

Por eso es un doble placer conocer a esta realidad inconcisa y tardia que aun no terminá y ni siquiera imagino que es lo que me prepara y aquella fantasía complaciente e indiscreta que muestra mis más excitantes deseos.



1 comentario:

Sr. Alt dijo...

Sigue luchando por mas lugares donde se te permita construir tus deseos :)