viernes, abril 8

Viernes para Susell

Es la noche más larga que se ha visto, sí me dedicara a preguntar nadie recordaría una noche tan perfecta como esta, oscura por sí sola tanto que hace parecer que el negro es el color preferido, pintado y tallado del momento, la noche se jacta de envolverla con la luz de la luna y el sonar del canto sin ritmo de los insectos, todo es tan meticuloso y espontaneo a la vez, sólo se necesita saborear la noche para entender lo que se ve.

A Don Joaquín no le importa el tiempo que tenga que esperar por verla pasar, siempre está puntual, las horas de espera valen los segundos vividos con ella y aunque fue un caminar a su lado de hombro a hombro, es por lo que vive cada viernes, para él no hay estructura más fina que guste de ver.

¿Cómo comenzó? Es difícil de recordar, no el día ni la hora exacta en que pasó, es difícil recordar que la hizo tan especial. Su belleza es discreta, de estructura fina y gentil, rostro afilado como una navaja pero el rozarla corta sólo el corazón, labios largos y rojos como si hubiera comido una fresa y le hayan quedado impregnados en el contorno de su boca, su cabello parece no tener interés de obedecerla, juega con el viento y busca su propio movimiento; no se pierde con la noche porque ella tiene su propia luz, pálida y de voz intrigante, Susell.

Don Joaquín es un anciano de los tiempos de la revolución, el recuerda muy bien las largas batallas por las que lucharon y sufrieron sin conocer realmente las causas de ese hecho, ni para quien estaban peleando, sí era el lado correcto o sí peleaban contra el mismo pueblo y hasta la fecha se lo sigue preguntando, pero no sólo eso, sus pensamientos son largos y profundos, la vida que ha llevado no le ha sido fácil, pasea por las noches por que aún puede y necesita el respiro y el silencio que por años imploro, normalmente sale todos los días pero un viernes algo sucedió.


 

Viernes de novelas...

1 comentario:

Mildreth Tapia dijo...

Muy buen comienzo, te invita a la reflección y a valerte de tu propia predicción, como si fuera una vela en la noche hermosa que tú describes…
Felicidades
Me has intrigado…